SAN DIEGO — Una transformación está tomando forma en casi la mitad de las parroquias de la diócesis, donde líderes laicos y sus párrocos están replanteando la vida cotidiana de la parroquia y sus formas de liderazgo.
Con ello, están dando vida a un concepto promovido inicialmente en la Iglesia universal por el Papa Francisco, llamado sinodalidad, y que ahora ha sido reafirmado por el Papa León XIV.
Este agosto, dos eventos en la Diócesis de San Diego ofrecerán la oportunidad de conocer de cerca este proceso de renovación.
El viernes, 21 de agosto, por la noche, la hermana Nathalie Becquart ofrecerá una reflexión titulada “Reimaginando la Vida Parroquial en una Iglesia Sinodal”. La hermana Becquart es subsecretaria del Sínodo de los Obispos del Vaticano, la oficina encargada de promover la manera en que la Iglesia católica escucha, discierne y pone en práctica la sinodalidad. Tiene el cargo de mayor responsabilidad ocupado por una mujer en un organismo de gobierno de la Iglesia.
Al día siguiente, la Hermana participará como ponente en la tercera convocatoria sinodal anual de la diócesis, dirigida al clero y a los líderes laicos que participan en la iniciativa diocesana para sembrar la sinodalidad en las parroquias. Un total de 44 parroquias ya forman parte de este esfuerzo, que comenzó hace dos años, y el número continúa creciendo.
El padre John Hurley, sacerdote paulista y facilitador del sínodo en la diócesis, espera que cerca de 400 personas participen en la convocatoria, que se llevará a cabo en la parroquia Santo Tomás Moro. Entre los asistentes estarán los 23 miembros de la Comisión Diocesana para una Iglesia Sinodal.
La comisión, creada la primavera pasada por el obispo Michael Pham, está integrada principalmente por párrocos y coordinadores sinodales de parroquias pertenecientes a cada una de las siete vicarías de la diócesis. Su objetivo es compartir con otros párrocos las experiencias concretas de implementar un enfoque sinodal en sus comunidades y apoyarse mutuamente en este proceso.
Durante una década, la diócesis ha recorrido un camino sinodal, comenzando con un Sínodo sobre la Vida Familiar convocado por el entonces obispo Robert W. McElroy en 2016.
A principios de 2024, el cardenal McElroy puso en marcha la iniciativa “Reimaginando la Vida Parroquial y el Liderazgo en una Iglesia Sinodal”, comenzando con 16 parroquias piloto.
El objetivo era fomentar una mayor participación en la vida parroquial, especialmente de aquellas personas que se sentían excluidas, renovando y fortaleciendo no solo las parroquias, sino también la Iglesia misma.
Para este verano, el número de parroquias participantes es de 44 en toda la región de San Diego y el Valle Imperial.
Los párrocos y líderes laicos han compartido cómo el trabajo en torno a sus objetivos ha transformado positivamente sus comunidades parroquiales.
Como facilitador del Sínodo, el padre Hurley ha escuchado todas estas historias y espera conocer muchas más.
“Creo que hay un movimiento que está sucediendo en la diócesis”.









