SAN DIEGO — El diácono Luiz Bueno lo resume en una sola palabra al hablar de la Misa anual de Pentecostés para Todos los Pueblos de la diócesis: “Increíble”.
Líder de la comunidad católica brasileña, ha participado en esta celebración desde que inició en 2018 y planea asistir a la novena edición, que se llevará a cabo el 23 de mayo en Cathedral Catholic High School. En esta ocasión el diácono servirá durante la liturgia, presidida por el obispo Michael Pham.
La Misa de Pentecostés reúne a alrededor de 25 comunidades culturales de la diócesis en una celebración alegre y llena de color. Con raíces en América, Asia, Europa y África, todas están unidas por la misma fe católica.
La celebración inicia con una procesión encabezada por los Caballeros y Damas de San Pedro Claver, seguida por representantes de distintas culturas, desde África hasta Vietnam, todos con sus trajes tradicionales. A lo largo de la liturgia se destacan tradiciones de diversos pueblos y se elevan oraciones en distintos idiomas.
Sin embargo, la Misa no busca mostrar las culturas como un espectáculo, explicó el obispo Pham. Se trata, dijo, de vivir la experiencia de “reunirse para estar unidos en Jesús, como un anticipo del banquete en el Reino de los Cielos”.
“No importa a qué cultura pertenezcamos o qué idioma hablemos, Jesús nos une por medio de su vida, muerte y resurrección”, añadió.
Al terminar la Misa, las comunidades organizan un festival con muestras de comida típica y presentaciones musicales. Los asistentes pueden recorrer los distintos puestos, conocer las raíces de la fe de cada comunidad y, por supuesto, probar un poco de su cultura, todo sin ningún costo.
El obispo Pham organizó la primera Misa de Pentecostés cuando se desempeñaba como vicario para las Comunidades Étnicas e Interculturales. Hoy, como obispo de la diócesis, mantiene el mismo mensaje.
“No se trata de vestirnos con nuestros trajes típicos”, señaló. “Se trata de Jesús… y de ayudar a las personas a encontrarse con Él en su vida”.









