SAN DIEGO – Una multitud de más de 4 mil 760 personas llenó el Jenny Craig Pavilion de la Universidad de San Diego para un evento de fe.
“Voy a muchos conciertos, y nunca había visto una fila tan larga”, dijo John Ledesma, catecúmeno de la Misión Basílica San Diego de Alcalá.
“Es un evento muy especial y se siente”, añadió.
La ocasión fue el Rito de Elección y Llamado a la Conversión Continua, la liturgia diocesana anual en la que quienes participan en el proceso del Orden de Iniciación Cristiana de Adultos (OCIA) son presentados ante el obispo y declarados listos para recibir los sacramentos de iniciación en sus parroquias durante la próxima Vigilia Pascual. Este año se llevó a cabo el 1 de marzo.
“La verdad no tenía idea de cuánta gente iba a haber”, dijo Larissa Castro, catecúmena de la parroquia La Inmaculada, ubicada dentro del campus de la universidad.
“Es como llenar todo un estadio de básquetbol. Impresiona ver a tanta gente reunida para darte la bienvenida a la fe”, comentó, y añadió que la experiencia fue “abrumadora, pero en el mejor sentido”.
Y no exageraban, al evento asistieron 611 catecúmenos adultos y 1 mil 242 candidatos adultos de 76 parroquias y comunidades de fe; 102 catecúmenos y candidatos niños; 1 mil 803 padrinos; 319 miembros de equipos parroquiales; y 687 invitados.
Los catecúmenos son quienes se preparan para recibir el bautismo, la confirmación y la Primera Comunión. Los candidatos, que ya están bautizados como cristianos, buscan únicamente la confirmación y, si aún no la han recibido, la Primera Comunión.
El obispo Michael Pham, quien presidió su primer Rito de Elección desde que asumió como obispo de San Diego en julio pasado, hizo referencia al tamaño de la asamblea en su homilía.
Invitó a los presentes a considerar que, así como la Diócesis de San Diego pudo reunir “a tanta gente”, celebraciones similares se llevaban a cabo en diócesis de todo el país y del mundo entero.
“Imaginen a tantas personas siendo tocadas por la gracia de Dios, por la persona de Jesucristo; queriendo entrar a la Iglesia Católica”, dijo. “Eso es algo hermoso para reflexionar en este tiempo de Cuaresma”.
El obispo Pham describió la Cuaresma como “un tiempo para que todos volvamos al Señor con todo el corazón y toda la mente”.
“En la oración y en el silencio escuchamos la voz de Jesús”, continuó, explicando que esa voz nos llama a arrepentirnos, a creer en el Evangelio y a vivir las Bienaventuranzas: ser humildes, mansos y constructores de paz en un mundo “lleno de conflictos y problemas”.
“Escuchamos la voz de Jesús que nos dice: ‘Permanezcan en mi amor. Yo estoy con ustedes hasta el fin de los tiempos. Permanezcan en mi amor para cuidar unos de otros, para cuidar a los más vulnerables, a los débiles, a las personas sin hogar, a los pobres, a los inmigrantes, a los refugiados y a los migrantes, que están pasando por momentos difíciles; hoy necesitan nuestra voz’”, agregó.
El obispo Pham concluyó con palabras de ánimo y bienvenida para los catecúmenos presentes, quienes durante el Rito de Elección dejan de ser catecúmenos y pasan a ser “elegidos”, es decir, quienes serán iniciados en los sagrados misterios.
“Cada vez que nos reunimos en el altar del Señor para celebrar la Eucaristía”, dijo, “experimentamos un anticipo del banquete del Reino de los Cielos aquí en la tierra. Y espero y rezo para que los elegidos hoy vengan y se unan a nosotros en la Vigilia Pascual… para ser recibidos en la Iglesia al participar del banquete del Señor”.
En 2024, Joseph Burger asistió como catecúmeno de Misión San Diego. Este año regresó como padrino del catecúmeno Quinn Fogel.
“Estoy en una situación muy especial… porque recuerdo toda la emoción que sentí en ese momento y en el camino hasta recibir los sacramentos en la Vigilia Pascual”, comentó.
“Había muchísima emoción”, recordó, “y siento que ahora puedo compartir un poco de eso con Quinn”.
También expresó su orgullo por el compromiso de Fogel durante el último año y medio en el proceso de OCIA, el cual ha compaginado con sus estudios de tiempo completo y su servicio activo como Marine.
También presente con el grupo de Misión San Diego estaba Jerry Bianco, quien comentó que este Rito de Elección fue “muy especial” para él.
“Estoy acompañando a mi hermano menor”, dijo. Añadió que cada fin de semana de Cuaresma viaja desde Phoenix para estar con su hermano Johnny, quien es candidato en su camino hacia la plena comunión con la Iglesia Católica.
Comentó que considera este esfuerzo su “sacrificio de Cuaresma”.
“Es muy inspirador verlo vivir este proceso, es un honor ser parte de esto”, afirmó.









