SAN DIEGO — El Rito de Elección y Llamado a la Conversión Continua experimentó este año un cambio importante por iniciativa del obispo Michael Pham. En esta ocasión, se celebró el 1 de marzo en el Jenny Craig Pavilion de la Universidad de San Diego.
Esta liturgia diocesana, que se realiza de manera anual, es el momento en que quienes participan en el proceso de Orden de Iniciación Cristiana para Adultos son presentados ante el obispo y declarados preparados para recibir los sacramentos de iniciación durante la Vigilia Pascual.
Esta fue la primera vez desde la pandemia de COVID-19 que el Rito de Elección se celebró como una sola ceremonia, con la participación de catecúmenos y candidatos de todas las parroquias participantes. En los años anteriores, la diócesis había celebrado varias ceremonias en lugar de reunir a todos en un solo evento multitudinario.
El cambio reflejó de manera significativa el lema episcopal del obispo Pham: “Unidos en Cristo”.
Más de 4 mil 670 personas asistieron al Rito de Elección, entre ellas 611 catecúmenos adultos, 1 mil 242 candidatos adultos y 102 catecúmenos y candidatos menores de edad, procedentes de 76 comunidades católicas locales.
Leticia Trent, directora de la Oficina para la Evangelización y el Ministerio Catequético, señaló que la unidad ha sido una característica distintiva del liderazgo del obispo Pham.
Como ejemplo, citó la Misa de Pentecostés para Todos los Pueblos, una celebración litúrgica multilingüe que es seguida por una feria gastronómica y cultural. Celebrada por primera vez en 2018, la iniciativa surgió del entonces padre Pham, cuando se desempeñaba como vicario para las Comunidades Étnicas y Culturales. Cerca de 2 mil personas asistieron a la edición más reciente, celebrada el 23 de mayo.
“Desde la primera celebración, la Misa de Pentecostés se ha mantenido como una ocasión llena de alegría y fe”, afirmó Trent. “La celebración encarna el Cuerpo de Cristo en la Diócesis de San Diego, donde diversas culturas, idiomas, gastronomía y música florecen bajo la acción del Espíritu Santo, mostrando la riqueza de nuestras comunidades.
“Aquí es donde ocurre la verdadera evangelización”, añadió. “Vemos al Espíritu Santo actuando”.
El énfasis del Obispo en la unidad, así como su impulso a la escucha sinodal, también pudo observarse en otro de los aspectos destacados del último año: el esfuerzo de la Oficina para la Evangelización y el Ministerio Catequético por hacer que las Misas y la formación en la fe sean más accesibles para las familias con necesidades especiales.
“Hemos visto y escuchado la necesidad de que las familias tengan un lugar al que puedan acudir y donde realmente puedan ser ellas mismas y recibir los sacramentos”, señaló Trent, quien observó que algunas familias con necesidades especiales se han sentido poco acogidas en las Misas parroquiales habituales.
Para algunas de estas familias, explicó, las bancas llenas, la música a alto volumen, el incienso y otros elementos pueden convertirse en barreras para su participación.
“En una Iglesia sinodal, escuchamos”, afirmó Trent. “Vemos, escuchamos y después nos adaptamos”.
La oficina organizó dos talleres —uno en inglés, el 26 de julio de 2025, en la parroquia St. Mary Magdalene, y otro en español, el 25 de abril de 2026, en la parroquia Holy Trinity, en El Cajón— donde ofrecieron recomendaciones prácticas para adaptar las celebraciones litúrgicas y los programas de formación a las necesidades de este grupo de personas. Después de cada taller se celebró una “Misa adaptada a las necesidades sensoriales”, denominada así porque incorporó adecuaciones para los fieles con necesidades especiales.
Estas Misas, explicó Trent, permitieron que los católicos con necesidades especiales participaran “no solo como asistentes o espectadores”, sino como participantes activos y que asumieran funciones litúrgicas, como la de lector.
“El objetivo de nuestra oficina es promover más eventos de este tipo, más Misas como estas en toda nuestra diócesis”, señaló. Describió las celebraciones que ya se han realizado como “un gran logro”, pero aseguró que “habrá más por venir”.









