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Recuerdan a los 13 migrantes fallecidos en el desierto

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HOLTVILLE – El clero Católico se ha encargado de dirigir las oraciones en los funerales improvisados de 13 inmigrantes mexicanos y guatemaltecos que fallecieron en un terrible accidente automovilístico el pasado 2 de marzo, uno de los accidentes fronterizos más mortíferos registrados.

Las autoridades sospechan que el accidente ocurrió después de que la camioneta en la que viajaban los inmigrantes se pasó un alto y fue golpeada por un camión de doble remolque, dejando además de las personas fallecidas a 12 pasajeros gravemente heridos. El accidente ocurrió en la intersección de la autopista 115 y Norrish Road, a unas 4 millas de Holtville, al este de El Centro.

Se cree que las 25 personas que iban en la camioneta cruzaron la frontera de manera ilegal, según informes de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

Un funeral improvisado con cruces de madera, letreros decorados, flores y veladoras de santos católicos llenaron el lugar del accidente.

Dos días después del accidente el Padre Edward Horning, sacerdote de las comunidades Católicas de Brawley y Westmorland, ofreció una breve liturgia por los difuntos en Potter’s Field, un cementerio en Holtville donde están enterrados migrantes no identificados, y posteriormente en el lugar del accidente.

“El accidente es una terrible tragedia”, dijo el sacerdote. “Ofrecemos una oración por los que han muerto, oramos por sus familias y sentimos la urgencia de llevar a nuestro país hacia una reforma migratoria justa y humana”.

El diácono Marcos López, de la Iglesia Católica St. Margaret Mary Catholic en Brawley, visitó el lugar del accidente el 7 de marzo después de la Misa dominical.

El 10 de marzo, una pequeña caravana de activistas con sede en San Diego viajó desde Chicano Park en Barrio Logan al lugar del accidente para unirse a los dolientes del valle, incluido el diácono López, en un servicio de Liturgia de la Palabra. Los activistas eran de Gente Unida, una organización sin fines de lucro dedicada a la reforma migratoria humana.

“Siento dolor por estas personas”, dijo el diácono López durante el servicio ofrecido. “Rezaré por ellos, hasta el final de mis días”.

“Necesitamos mucha oración, especialmente para que sus almas puedan llegar a casa con Dios Nuestro Señor”, agregó.

Los activistas de Gente Unida realizaron otro evento en el lugar del accidente el 17 de marzo.

El fundador de Gente Unida es un activista fronterizo desde hace mucho tiempo, Enrique Morones, quien era compañero de clase del Padre Horning en la preparatoria  San Agustín.

“Tenemos que recordar – estemos en donde estemos- que este tipo de situación está ocurriendo en todo el mundo”, comentó Morones.

“Toda vida es importante”, continuó, “por lo que queríamos honrar a estas personas…y recordar que eran seres humanos que simplemente buscaban una vida mejor”.

 

 

 

 

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