EscuelasNoticias

Directora de Escuela Bilingüe Católica Recibe Premio Nacional

Share this article:

CHULA VISTA — La Asociación Nacional de Educación Católica (NCEA, por sus siglas en inglés) ha nombrado a la directora de la Academia Mater Dei Juan Diego como uno de los principales educadores del país.

“Me da mucho gusto que mis padres puedan ver el fruto de su trabajo y todos los sacrificios que hicieron a lo largo de su vida para que yo pudiera tener acceso a esta educación”, dijo Leticia Oseguera, quien llegó a los Estados Unidos cuando era una niña.

El pasado 29 de marzo, la NCEA anunció los 13 ganadores -entre más de mil nominados- de su premio anual “Liderar. Aprender. Proclamar. 2022”, reconocimiento que destaca el extraordinario trabajo de formadores de escuelas católicas en comunidades de todo el país. El pasado 18 de abril, la directora recibió el premio en la conferencia anual de la organización en Nueva Orleans.

“Leticia es muy profesional, siempre en busca de la excelencia. Ama a su comunidad escolar y vive con integridad su llamado de servir a las escuelas católicas”, dijo John Galván, director de la Oficina de Escuelas de la diócesis.

Oseguera tuvo dos nominaciones, una por parte de Mater Dei y otra de Boston College, donde es entrenadora de líderes de una organización que apoya a escuelas católicas con programas bilingües.  En su equipo tiene a 8 directores ubicados en colegios del centro del país.

“Yo creo que la pasión que tengo por la educación bilingüe y católica es algo palpable. Cada vez que tengo la oportunidad de compartirlo con alguien lo hago porque de verdad siento que es nuestro deber tratar de traer educación bilingüe a más escuelas”, comentó quien ha sido educadora durante 19 años, los últimos cinco como directora de MDJDA, ubicada en Chula Vista.

Oseguera nació en un “pueblito muy pequeño, muy rural” cerca de la ciudad de Zamora, Michoacán. En busca de un mejor futuro para sus hijos, su padre, quien solo cursó hasta primero de primaria, decidió traer a su familia a Estados Unidos cuando ella tenía tan solo ocho años.

Llegaron a San Diego, al área de Logan Heights, sin hablar una palabra de inglés. “Tuve que aprenderlo muy rápidamente porque sabía que mi familia dependía de mí, sabía que mis papás necesitaban ayuda”, recordó.

La directora está consciente de que venir a este país le cambió la vida, “por eso trato de ayudar a los demás y eso fue lo que me impulsó a entrar en la rama de la educación”.

Recordó que tuvo un par de experiencias negativas, donde algunos maestros no tenían las herramientas necesarias para apoyar a estudiantes inmigrantes. Sin embargo, también encontró a maestros que reconocieron su potencial y pudieron apoyarla.

Cuando llegó el momento de ingresar a la universidad, Oseguera estaba segura de que quería ser maestra. Estudió Literatura en Español en UCSD, obtuvo su credencial de maestra en Los Ángeles en Claremont Graduate University, donde también cursó una Maestría en Educación.

Sus primeros dos años como maestra fueron en Los Ángeles, después regresó a San Diego a dar clases de literatura en español en San Ysidro High School. “Fue un placer enseñar en SYHS porque me podía identificar con estudiantes con experiencias muy similares a las que yo tuve”, señaló. “Ser un modelo para ellos, ayudarlos, apoyarlos”.

Llevaba cinco años en San Ysidro cuando surgió la oportunidad de trabajar en Our Lady of Peace como maestra de español.  “Lo describo como el sueño que nunca supe que tenía. Llegar a OLP fue una maravilla. Sentir físicamente, mentalmente, esta paz y esta tranquilidad que viene de un ambiente de una escuela católica era como sentir a Dios cada día”, comentó.

Estuvo en OLP siete años, los últimos tres comenzó a tener más experiencia en el área administrativa, y por ende más interés. Era la jefa del departamento de idiomas en el colegio, estaba a cargo de varios programas que apoyaban a los estudiantes en aspectos académicos y sociales y tuvo la oportunidad de ser la directora de clases de verano. Decidió entonces estudiar una segunda maestría, esta vez en Administración de Educación.

“Me di cuenta de que al ser directora puedes tener una influencia que va más allá del salón de clases. Lo que yo siempre he querido es ayudar a los estudiantes y esto me daba ahora la oportunidad de apoyar a muchas más personas. Entonces decidí solicitar el puesto (de director) que se abrió aquí en MDJDA”, dijo.

Era el segundo año de MDJDA y buscaban a una persona bilingüe que conociera las necesidades de la comunidad latina.  “La escuela tenía muchísima necesidad. Era como un niño con mucho potencial, pero que no le habían dado todo lo que requiere para brillar”.

“Tuvimos que diseñar una estructura para nuestro programa. Somos una escuela con un programa 50/50; 50 en inglés y 50 en español. Fue traer todos los recursos que necesitamos para que el programa pudiera funcionar de la manera correcta, mucho desarrollo profesional para las maestras y estrategias específicas para cuando enseñas a estudiantes en dos idiomas”, recordó.

“Tenemos a esta población que su lengua materna es el inglés y tenemos a esta otra población cuya lengua materna es el español. También tenemos a los alumnos bilingües; que en su casa les hablan los dos idiomas, les leen los dos idiomas. Es una mezcla de tres grupos, entonces aprenden a ayudarse, a apoyarse entre ellos. Van formando amistades y es donde nace este sentido de comunidad, esta idea de que todos estamos juntos. Es muy bonito”, dijo la directora.

MDJDA fue creciendo poco a poco, este verano se gradúa de 8vo. su primera generación. “Ahora somos una escuela completamente diferente, es algo que hicimos en equipo, no es algo que yo hice sola, sino algo que como equipo fuimos construyendo”.

“Gran parte de esos primeros años fue formar comunidad entre nosotros. Sabemos que construir una escuela es un reto, pero nosotros nos apoyamos, trabajamos juntos y buscamos soluciones como equipo. Eso nos ha llevado muy lejos, porque la verdad es que somos un equipo muy especial, una escuela muy especial, y todos de una manera u otra vamos agregando elementos a nuestra escuela”, mencionó.

“En asociación con Boston College, Leticia ha construido desde cero el único modelo de escuela Católica bilingüe de nuestra diócesis”, comentó Galván. “Su liderazgo ha marcado la diferencia en la escuela, construyendo un ambiente saludable, alegre e innovador de fe y aprendizaje para las familias del colegio”.

“A veces en la educación la palabra amor ha empezado a disminuir cuando debería de ser la base de todo lo que hacemos; aquí se vive y se respira un ambiente de amor”, dijo Oseguera.

 

 

 

 

You May Also Like

Día de los Muertos en la época de Covid-19

Latino Encabeza a Caballeros de Colón en California

Administración de Biden revela cambios en política de ‘Quédate en México’

Perspectiva: Adultos sanos, niños seguros

Iglesias mueven sus Misas al exterior

Las escuelas católicas abren sus puertas en enero

Menu