FormaciónHispanos CatólicosV Encuentro

Una región alza su voz para el futuro

Share this article

[us_gallery ids=»2489,2490,2491,2492,2493,2494,2495,2496″ columns=»1″]

110 delegados de la diócesis unen fuerzas con contrapartes del Oeste

Por Aida Bustos

VISALIA – “¡Me encantó! Creo que finalmente algunas personas están siendo escuchadas”.

Así resumió su experiencia Mónica Anaya, de 25 años de edad mientras regresaba de Visalia a San Diego tras atender el Encuentro Regional para el Ministerio Hispano del 27 al 29 de abril.

Anaya y otros 109 delegados de la diócesis de San Diego se reunieron con sus contrapartes de otras 15 diócesis de California, Nevada y Hawaí -alrededor de 1,300 personas en total- en el Valle Central. Los acompañaron ahí todos los obispos correspondientes.

“Con el favor de Dios veremos los cambios que ayudarán a nuestros jóvenes y ministerios”, dijo Anaya, quien es catequista y miembro del equipo de la parroquia Santísima Trinidad en El Cajón.

Los obispos de Estados Unidos lanzaron el proceso del V Encuentro en 2014 para fortalecer a las comunidades católicas latinas en las parroquias, diócesis e Iglesia nacional.

Los delegados del Encuentro para la Región 11 identificaron los principales desafíos y oportunidades que enfrentan los católicos latinos, desarrollaron estrategias regionales y seleccionaron sus principales recomendaciones para avanzar al último nivel del proceso. Este se realizará en el Encuentro Nacional, cuando los delegados de todo el país, incluso de la diócesis local, se reúnan del 20 al 23 de septiembre en Gaylord, Texas.

Todo comenzó antes de las 8 a.m. el 27 de abril, cuando los delegados locales salieron en camión de la parroquia San Carlos en Imperial Beach y del Centro Pastoral. Estaban acompañados de un equipo diocesano que incluía a Rodrigo Valdivia, Vice Moderador de la Curia; la Canciller María Olivia Galván; y directores y directores asociados de diversos departamentos, así como tres líderes de Catholic Relief Services (Servicios de Ayuda Católica).

Llegaron a su destino alrededor de las 3 de la tarde. Posteriormente, tuvieron una comida con el Obispo Robert McElroy y el Obispo Auxiliar John Dolan en una parroquia de la localidad.

“La Arquidiócesis de Los Ángeles tendrá más gente aquí, pero nosotros somos los número uno”, dijo el Obispo McElroy, refiriéndose a que San Diego fue el hogar para la primera misión en California, mientras que los delegados aplaudían en aprobación.

Luego platicó sobre el propósito de su viaje.

“Esta es una oportunidad para identificar problemas, compartir nuestros éxitos y expresar los sueños de nuestra comunidad”, añadió. “Es una oportunidad para planear el futuro de nuestra Iglesia, planear cómo podemos llevar la Palabra de Dios a las vidas de las comunidades en San Diego y los Condados del Valle Imperial”.

Los delegados de San Diego, portando camisetas rojas, se dirigieron al Centro de Convenciones Visalia para la misa de apertura, la cual comenzó con una procesión de los representantes de cada diócesis cargando símbolos emblemáticos de su región. El grupo de cinco personas de San Diego llevaba una colorida maqueta de la Misión San Diego de Alcalá, una vela con los nombres de los líderes de la fe latinos locales y una cruz de madera con los símbolos de la cresta diocesana.

El siguiente día y medio fue poner manos a la obra. Los delegados fueron divididos en nueve áreas ministeriales: catequesis, educación, evangelización, ministerio de inmigración, liderazgo y formación; justicia social, justicia restaurativa, y juventud y adultos jóvenes. Se sentaron en pequeños círculos en las salas de juntas estudiando las principales propuestas que surgieron de los encuentros en las diócesis.

“Todo fue muy impresionante,” señaló Franklin Crosby, de la parroquia de San Juan de la Cruz, parte del grupo que se enfoca en catecismo. “Sobretodo aprendí que los jóvenes tienen muchas ganas de ser escuchados”.

De hecho, el grupo enfocado en jóvenes y adultos jóvenes fue quizás el más grande en el Encuentro Regional. Alexis Tovar, de 18 años de edad, de la diócesis de San Bernardino estaba entre ellos.

“Siento que en nuestra parroquia en realidad no nos ponen atención”, dijo. “Aquí podemos decir que funciona mejor para nosotros sin que los adultos digan lo que creen que funciona mejor para nosotros”.

Tovar está construyendo un ministerio para adultos jóvenes en su parroquia y comentó que estaba “emocionado de regresar y seguir avanzando para ayudar a otras personas a conocer mejor su fe”.

Cada grupo de trabajo desarrolló las prioridades de su área, presentadas en tres sesiones plenarias. Había un hilo común entre ellos: el hambre de capacitación formal en el liderazgo laico en todos los niveles, una petición de inversión financiera para recursos en inglés y español; una creencia de que los jóvenes estaban en la mejor posición para involucrar a otros jóvenes en su fe, y un interés en usar la tecnología para avanzar en todos los ministerios.

El Encuentro Regional terminó el mediodía del 29 de abril con una misa de despedida celebrada por el Arzobispo de Los Ángeles, José Gómez.

El Arzobispo dijo que el Encuentro estaba ocurriendo en un momento providencial, ya que la Iglesia estaba siendo dirigida por primera vez por un Papa de América Latina, cuya lengua materna era el español.

“Esta es una señal muy especial para nosotros los latinos, para todos y cada uno de nosotros”, agregó. “No es un llamado para que nos separemos de los demás, sino un llamado para convertirnos en verdaderos misioneros de Dios”.

La diócesis, parroquias y los delegados dividieron los costos de participar en el Encuentro Regional. Además, el Cementerio Holy Cross y los Caballeros de Colón donaron fondos. El grupo los Visitadores de Cristo de la parroquia de San Carlos donó más de 200 burritos para el viaje a Visalia. Mario Díaz esculpió la cruz que representó a la diócesis en los Encuentros Diocesano y Regional. Y Valdivia ayudó a pagar el costo de las camisetas portadas por los delegados, equipo diocesano y los obispos.

You May Also Like